En un escenario en el que los mercados siguen buscando señales claras de “cuándo y cuánto” bajarán los tipos de interés en Estados Unidos, Adolfo del Cueto Aramburu, cofundador y CEO de Bulltick, defiende una lectura más templada: la Reserva Federal (Fed) seguirá recortando, sí, pero lo hará de forma gradual y evitando cualquier “carrera” hacia niveles demasiado bajos.
La clave para 2026, explica del Cueto, no es anticipar un giro brusco, sino entender el nuevo equilibrio del ciclo monetario: una Fed que ya ha empezado a relajar el coste del dinero, pero que quiere mantener el control del proceso para no reavivar presiones de precios ni generar exceso de confianza en el crédito. Esta visión encaja con lo que muestran las últimas decisiones del banco central estadounidense y con el tono prudente que ha transmitido su comité en las reuniones más recientes.
La foto de partida: qué hizo la Fed y qué espera el mercado
Para entender el punto de partida de 2026, conviene mirar el cierre de 2025. La Fed terminó el año con su tipo de referencia en el rango 3,50–3,75% (es decir, con el 3,75% como parte alta), tras una secuencia de recortes que marcaron un cambio de fase respecto al periodo anterior de tipos más elevados.
Recortes previos (3 bajadas de 25 pb)
El recorte de diciembre de 2025 consolidó el movimiento: fue el tercero del año y situó el rango objetivo en 3,50%–3,75%. A nivel de expectativas, el mensaje fue claro: la Fed reconoce señales de enfriamiento en el ciclo, pero no se compromete con un ritmo acelerado de relajación monetaria.
Lecturas excesivamente optimistas
Del Cueto advierte de un patrón recurrente: tras cada recorte, una parte del mercado tiende a extrapolar una “cadena” de bajadas inmediatas. Sin embargo, los propios mensajes del banco central han insistido en la prudencia. En otras palabras: la Fed recorta, pero no se precipita. Y cuando el consenso se posiciona demasiado rápido, aumentan las probabilidades de ajustes de expectativas (y de volatilidad) en renta fija, divisas y financiación corporativa.
Escenario base 2026: pausa y recortes posteriores
El escenario central que maneja Adolfo del Cueto Aramburu para 2026 puede resumirse en una idea: normalización más lenta que lo que el mercado descuenta en los momentos de mayor euforia. Ese ritmo encaja con el objetivo de evitar errores de sobrerreacción y con un banco central que quiere preservar credibilidad y margen de maniobra.
Pausa prolongada
Tras cerrar 2025 en el rango 3,50–3,75%, el primer tramo de 2026 podría venir marcado por una pausa prolongada. La Fed tendería a observar con paciencia los datos y a priorizar “confirmaciones” antes de aplicar nuevas rebajas, sobre todo si percibe que las condiciones financieras se relajan demasiado deprisa por sí solas.
En esta línea, varios análisis de mercado apuntan a que, a finales de enero de 2026, el rango vigente se mantiene precisamente en 3,50–3,75%. Buena parte del debate está en el timing del siguiente recorte, más que en una sucesión rápida de bajadas.
Retomar recortes hacia mitad de 2026
El planteamiento de del Cueto no excluye recortes adicionales, pero los sitúa más adelante: hacia mitad de 2026 y siempre bajo una lógica gradual. Algunos escenarios ya barajan probabilidades de movimientos en la segunda mitad del año, en función de la evolución del empleo, el crecimiento y la estabilidad financiera.
“En este ciclo, la clave será la dosificación”, viene a resumir el ejecutivo. Es decir: recortes, sí; pero medidos, consistentes y con margen para frenar si las condiciones cambian.
Por qué el ajuste será “equilibrado”
La razón de fondo, sostiene Del Cueto, es que el objetivo de la Fed no es “ganar velocidad”, sino calibrar el coste del dinero para sostener la economía sin encender nuevas alarmas. Eso implica una política monetaria más táctica que automática.
Estabilidad sin sacrificar crecimiento
En la práctica, una senda equilibrada se traduce en que la Fed busca mantener condiciones que permitan estabilidad en crédito y consumo, evitando tanto el endurecimiento innecesario como una relajación que pueda resultar prematura.
En este contexto, el mercado también incorpora otro elemento importante: la Fed se mueve en un entorno de señales mixtas, donde el riesgo no es únicamente “quedarse corto”, sino también “pasarse” en el estímulo y tener que corregir más adelante.
Inflación todavía por encima de meta
Aunque en estas perspectivas el foco está en el ciclo monetario, Del Cueto subraya un factor que condiciona todo el tablero: la inflación todavía no se comporta de forma completamente consistente con el objetivo del 2% a largo plazo. Esto refuerza el enfoque gradual y la necesidad de evitar mensajes que el mercado interprete como “luz verde” para una relajación agresiva.
Implicaciones para crédito, hipotecas y financiación empresarial
Un entorno de tipos a la baja —pero sin prisa— tiene consecuencias prácticas y directas para familias, empresas e instituciones. Del Cueto insiste en una idea operativa: el coste de financiación puede mejorar, pero la gestión debe ser estratégica, no impulsiva.
Decidir plazos y costes con cabeza
En este escenario, las decisiones que más pesan no son solo “cuánto baja el tipo”, sino cuándo y cómo se traslada al crédito. Por ejemplo:
- Empresas: conviene revisar la estructura de deuda (fijo vs variable), los vencimientos y la cobertura de riesgos. En un ciclo gradual, el valor de planificar supera al de “apostar” a un recorte inmediato.
- Hogares: la mejora de condiciones en hipotecas puede llegar de forma escalonada. El ahorro potencial existe, pero depende del margen bancario, del perfil y del calendario real de recortes.
- Inversores: la renta fija puede ofrecer oportunidades interesantes, pero el riesgo de duración y el ajuste de expectativas exigen seleccionar plazos con rigor.
Bulltick, como firma con enfoque internacional, subraya que el componente más valioso en esta fase es la claridad: comparar alternativas, no dejarse llevar por titulares y evaluar el coste total de financiación (incluidas comisiones, spreads y condiciones de renegociación).
Errores típicos al interpretar tipos
Del Cueto identifica tres errores frecuentes cuando se intenta “leer” la política monetaria en tiempo real:
- Confundir recorte con urgencia: que la Fed haya bajado tipos no implica que vaya a repetirlo en cada reunión.
- Dar por hecho el guion del mercado: los futuros pueden descontar escenarios “optimistas” que luego se reajustan rápidamente con un dato de empleo o un cambio de tono.
- Ignorar el efecto de la comunicación: muchas veces, la Fed mueve tanto por lo que hace como por lo que sugiere que hará (y por lo que evita prometer).
En términos de estrategia, el mensaje es consistente: en 2026 es probable que veamos bajadas, pero con una Fed más prudente, menos reactiva y centrada en sostener el equilibrio del ciclo.
Adolfo del Cueto Aramburu es cofundador y CEO de Bulltick, con trayectoria en mercados de capitales y enfoque en la construcción de relaciones de confianza con clientes institucionales y patrimoniales. Su perfil ha sido recogido por distintos medios especializados que destacan su visión de largo plazo y la consolidación del modelo independiente de la firma.
Bulltick es una firma internacional de servicios financieros fundada en 1999, con sede en Miami, que presta apoyo a clientes privados de alto patrimonio e instituciones financieras, principalmente en Latinoamérica. Su actividad incluye banca de inversión y soluciones de gestión patrimonial con una aproximación personalizada.